cristinadaura_zatromagazine

Cristina Daura, la presencia del cómic

La idea de que se podía ganar la vida dibujando era una obviedad con la que Cristina Daura se sentía cómoda, pero no familiarizada, eso hizo que su deseo de dedicarse a la Ilustración llegara tarde. O justo en el momento oportuno. Hablamos con ella para descubrirlo a través de anécdotas, colores brillantes, gatos gordos y smileys.

retrato2 (1)

¿Cómo llegó la ilustración a ti? ¿Qué sabias de este mundo antes de adentrarte en él?, ¿qué te empujó a ello?

Yo no tenía ni idea de que existía una profesión como la ilustración, y que por ejemplo, los libros ilustrados o de texto estaban hechos por personas que se consideraban artistas. En mi entorno no había nadie que se dedicara a algo que implique dibujar o pintar, mi madre es genetista y mi padre se ha dedicado toda la vida a los negocios. Además, en el instituto no te daban casi nada de información relacionado con el mundo del arte más allá de Bellas Artes, entonces eso pensé estudiar yo. Era consciente que detestaba pintar con pincel, me pasaba el día dibujando cómics con pilots, leía libros ilustrados, etcétera. Supongo que eran señales de que Bellas Artes no era lo mío, pero por falta de información no acababa de vincular la ilustración como una profesión. Hasta que un día, cuando ya estaba en primero de carrera, una amiga me comentó que no entendía qué hacía en Bellas Artes cuando claramente se notaba que tenía más madera de Ilustradora. Entonces se me abrieron un poco más los ojos, dejé Bella Artes y estudié Ilustración en la Escola Massana.

Ahora, con un poco más de perspectiva me doy cuenta que ha sido muy ventajoso estudiar Ilustración, pero creo que es mejor no encasillarse en ”soy ilustradora” o soy aquello o lo otro. Me siento muy cómoda con lo que hago pero no cierro la puerta a nada. Es como decirle a un escritor que no puede ser ilustrador, o a un fotógrafo que no puede ser escritor.

¿Qué fases pasa una idea hasta convertirse en la ilustración definitiva?

Primero intento pensar una composición sin tener en cuenta el resultado en el papel, pensar ideas mientras me ducho o antes de ir a dormir, andando, viendo una película… tanto da. Luego intento plasmar eso en el papel, lo cual se convierte en garabatos que no se entienden, pero a mi me funciona. A veces me siento como esas personas que salían en Crónicas Marcianas que decían que hablaban con los espíritus y plasmaban lo que les decían en un papel. Pues algo así me pasa cuando trabajo en una ilustración. Luego me pongo con el photoshop para intentar hacer una composición más limpia, y así hasta el resultado final.

cristinadaura_para_zatromagazine

Cristina Daura para zatro con modelo Bridget Blue de Wednesday

¿Cuáles son tus mayores referentes?, ¿de qué forma han influido en ti y en tu trabajo?

Mis referentes siempre ha sido el mundo del cómic y del cine, pero actualmente aún voy añadiendo más y más referentes tanto del mundo visual como del mundo literario. El cine, o la televisión me ha influenciado en la forma de concebir las ideas por imágenes y a ordenarlas.

¿Crees que se puede hablar más de estética que estilo en cuanto a definir el trabajo de un Ilustrador?

Creo que ambas van unidas y evolucionan a la par.

¿Qué es lo más importante para ti en un encargo?

Lo más importante es que durante el proceso, tanto el cliente como yo, estemos en la misma sintonía. Que no me pidan cambios cuando el proyecto ya esté avanzado y que, sobretodo, confíe en mi trabajo y me dejen hacer.

07 (1)

Desde que ilustraste un gato negro para un encargo lo hemos visto en algunas de tu obras, ¿qué representa?

El gato ya existía antes, pero quizá le ha dado más visibilidad al trabajarlo en el encargo que mencionas (risas).

El gato que sale en casi todas mis ilustraciones es el gato de una de mis mejores amigas. Lo empecé a introducir para intentar homenajear mi amistad con ella. De hecho, casi todas las chicas que aparecen en las ilustraciones es la representación de mi amiga, la del gato gordo. También hay muchos otros detalles o símbolos que hacen referencia a más amigos/as, para mi la amistad es algo importante y me gusta poder agradecerlo de alguna forma en las ilustraciones que hago.

Tus personajes casi nunca muestran el rostro, éste se esconde a veces detrás de un smiley, feliz o triste. ¿Qué lectura podemos obtener de esto?

Empecé a hacer personajes sin rostro porque no quería que las ilustraciones se vincularan a alguien en concreto o que recordara a alguien. El smiley vino por otra anécdota. Resulta que, no hace mucho, tuve un desencanto o mal momento con una persona que me hizo darme cuenta que mi forma de ser no encajaba bien con su entorno. No es que eso venga de nuevo, mi forma de ser me he llevado unos buenos palos, reconozco que no soy una persona fácil y que, como le gusta a la gente decir, tengo carácter, o lo que signifique eso. Pero a raíz de esa patada en la cara, por decirlo así, que me dieron hace unos meses, me enrabié y hice un autorretrato con una máscara de smiley, como si tuviera que ir siempre con una sonrisa para tener que encajar y no llevarme más sorpresas.

Pensé que eso también le pasaban a casi todas las mujeres, siempre tenemos que parecer felices y ser políticamente correctas. Por suerte, esa imposición se está erradicando, pero es sorprendente como de problemático puede ser mostrar tu lado más negativo o malhumorado sin causar comentarios pesados.

cristinadaura_zatromagazine

La composición de diferentes dibujos en una misma obra es un factor que tiene mucho protagonismo en trabajo, recuerda un poco a como se estructura las viñetas de un cómic, ¿estás de acuerdo?

Sí, esa es la intención. El cómic forma parte de mi vida diaria. Me gusta pensar que se pueden contar más de una historia en una misma ilustración.

Los colores que utilizas forman parte de un lenguaje visual potente, ¿ha sido complicado llegar hasta este punto?

Fue complicado, al principio pensaba que era mejor no usar paletas de colores brillantes, pero un día mirando el trabajo de Matisse, entre muchos otros, me di cuenta que si quería usar un rojo que quemara la retina a quien viera mi trabajo. A veces va bien tener uno o varios referentes que te empujen a decir “ oye, a la mierda, voy a hacer lo que quiera”.

Participaste en el comic ‘’Todas Putas: los cuentos gráficos’’, además de un premio a Mejor autora revelación en el Salón Expocomic de 2015, ¿qué supuso éste encargo para ti?

Disfrutar mucho del proyecto, fue algo que me apetecía hacer. Me dieron una historia muy oscura de dos páginas que transformé en 12 páginas de cómic. Agradezco mucho que Carla Berrocal pensara en mí para el libro.

¿Hay algún proyecto más de éste formato o parecido en el que estés trabajando? He leído que te traes entre manos una novela gráfica…

Ese es el proyecto que está en standby continuo (risas). Se trataba de mi proyecto final de Ilustración que años más tarde enseñé a dos amigos, ellos me querían empujar a publicarlo. Pero claro, lo quería rehacer, y de tanto rehacer no salió. Cuando me propusieron publicarlo, yo estaba todavía trabajando a media jornada en otro empleo y a la vez intentando vivir de la ilustración. Y en ese momento la novela gráfica era el tipo de proyecto al que podía refugiarme y crear algo personal. Actualmente trabajo a tiempo completo de la ilustración y tampoco me deja tiempo para seguir con el proyecto. No descarto vender mi alma al diablo, aka una marca que pague un buen puñado de euros, y encontrar tiempo para terminarlo.

Barcelona es una ciudad cara, tengo un alquiler que pagar, una cuota de autónomos que pagar, y otros gastos que poder cubrir. ¡Ah sí!, y recodar que tengo una vida, amigos, familia, etcétera. Si a todo esto le sumas que el cómic en España está vergonzosamente mal pagado y que no tengo tiempo para todo, te das cuenta que tienes que tomar decisiones.

El cómic es de las cosas más infravaloradas en este país, que tan poco invierte en la cultura. Por suerte, todavía hay dibujantes y dibujantas que emergen o continúan dando lo mejor en el cómic nacional, entre ellos, Marc Torices, Conxita Herrero, Roberta Vázquez, Natacha Bustos, Clara Soriano, Carla Berrocal, Antonio Hitos, Lorenzo Montatore, José Jajaja, Roberto Massó, y un largo largo etcétera.

¿Un objetivo que quieras cumplir a corto plazo?

Me encantaría poder durante una temporada, hacer proyectos relacionados con la música y lo que venga. En un sentido más de ilusiones banales, me gustaría poder comer cada día en un restaurante.

¿Cuáles son tus productos favoritos de zatro?

Siguiente

Jose A Roda, diversión en el papel

Siguiente

Halloween en pantalla